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lunes, 1 de mayo de 2017

Tres pasos para olvidar un amor imposible



Tres pasos para olvidar un amor imposible

“Cómo olvidar un amor imposible” es algo que se preguntan muchas personas. En la vida real, a diferencia de las películas románticas, no siempre se pueden derribar todos los obstáculos y lograr que el amor prevalezca. A veces hay amores imposibles que no producen satisfacción, sino que se enquistan en lo más profundo del corazón y provocan mucho daño. En esos casos, lo mejor es aceptar la realidad y aprender a olvidar.
Amor no correspondido
En una ocasión alguien afirmó que “no hay amores imposibles, sino amantes cobardes”. De hecho, muchas personas dejan de luchar por un amor debido a obstáculos que en realidad se pueden sortear, como pueden ser las diferencias sociales, la distancia geográfica o incluso la diferencia de edad.
Sin embargo, hay amores por los que no vale la pena luchar, esto sucede cuando no hay reciprocidad, lo que conocemos como un amor no correspondido, como cuando una de las personas no siente lo mismo por el otro, ya tiene pareja o tiene una orientación sexual diferente. En esos casos, aferrarse a esa ilusión significa hacerse daño.
El amor es cosa de dos y no podemos exigir al otro que nos quiera, por lo que cuando nos enamoramos de una persona que no puede o no quiere correspondernos, se convierte en una misión suicida.

¿Por qué nos empeñamos en un amor imposible?

Los amores imposibles son típicos de la etapa adolescente, el estudiante que se enamora del profesor es un ejemplo clásico. Sin embargo, a medida que maduramos estos amores quedan atrás y el objeto de nuestro deseo comienza a ser una persona más similar a nosotros, que comparte nuestros gustos e intereses.
No obstante, hay quienes se sumergen en un bucle de relaciones imposibles que nunca llegan a buen puerto. En esos casos la persona realmente no está buscando una relación de pareja estable sino que puede estar castigándose o escondiendo un temor al compromiso. En la práctica, ese amor imposible es un truco para mantenerse alejada de relaciones reales y de los “riesgos” que estas conllevan.
Otras veces nos empeñamos en un amor imposible porque lo idealizamos, creemos que si esa persona nos amase nuestra vida sería mejor o más completa. En realidad no nos enamoramos de la persona en sí, porque en la mayoría de los casos no la conocemos lo suficiente, sino de la imagen idílica que hemos formado, nos enamoramos de la persona que nos gustaría que fuera.
En otros casos simplemente nos sentimos atraídos por algo que tiene sabor a prohibido, como ser el amante de otra persona que ya tiene pareja. Por consiguiente, ese amor se convierte en un reto, un desafío. De hecho, si la persona comienza a interesarse realmente por nosotros y el amor se materializa en algo real no es extraño que la relación pierda automáticamente su encanto.

¿Por qué es tan difícil olvidar un amor imposible?

Casi siempre, cuando una relación de pareja llega a su fin, es porque ha atravesado por una serie de fases que la han conducido al desencanto. Por eso, aunque la ruptura suele ser dolorosa, tarde o temprano logramos pasar página. Sin embargo, en los amores imposibles la decepción no llega, nos quedamos permanentemente ilusionados. Entonces olvidar equivale a dejar atrás un sueño.
No obstante, vivir atados a un amor no correspondido implica maniatar nuestra vida emocional. Cuando nos llenamos de ilusiones que no se concretan, no solo nos hacemos daño, sino que nos impedimos encontrar a una persona que realmente pueda satisfacer nuestras expectativas. Apostar por un amor imposible es como hipotecar nuestras emociones, es como cultivar sin la posibilidad de ver los frutos. Por eso, a largo plazo, este tipo de amor provoca una gran frustración.

¿Existe una predisposición a involucrarse en relaciones imposibles?

Hay personas que son más propensas a involucrarse en este tipo de relaciones, ya sea por sus características de personalidad, por sus creencias, su mentalidad o por la educación que han recibido.
Las personas con una baja autoestima pueden ser víctimas de este problema ya que, en el fondo, creen que no merecen una relación real por lo que se fijan en personas que no les pueden corresponder.
Las personas que han sido educadas haciéndoles creer que no valían nada, también tienen mayores probabilidades de caer en un mecanismo de auto-sabotaje. Aunque sean adultas, siguen creyendo que no merecen conseguir las cosas buenas en la vida, como una pareja que las ame y apoye, por lo que se fijan en relaciones imposibles y así confirman la imagen que tienen de sí mismas.
Las personas con tendencias masoquistas también suelen sentirse tentadas por los amores imposibles ya que esta “relación” satisface sus ansias de sufrimiento y dolor. De hecho, un estudio realizado en la Universidad de Michigan demostró que el rechazo de una persona activa las mismas áreas del cerebro que se movilizan cuando experimentamos un dolor físico.
El problema de base suele ser un monopolio emocional. Es decir, cuando una persona ha crecido marcada por una emoción negativa, como puede ser la angustia o la sensación de rechazo, tendrá la tendencia a involucrarse en situaciones que generen esa emoción. Por consiguiente, un amor imposible les permite perpetuar las emociones que vivieron en su infancia y mantenerse dentro de un círculo autodestructivo, que es el único que conocen.

¿Cómo olvidar un amor imposible?

Si has caído en las redes de un amor imposible y no es la primera vez que te sucede empieza por mirar dentro de ti y encontrar las causas que te llevan una y otra vez por el mismo camino. Pregúntate por qué te enamoras de personas inalcanzables. Quizás descubras que tienes miedo al compromiso, que no estás preparado/a para enfrentar una relación sentimental o que estás repitiendo experiencias emocionales que provienen de tu infancia.
Hay quienes “disfrutan” de ese amor idílico porque se sienten relativamente cómodos en la zona de confort que han creado y les aterroriza la perspectiva de iniciar una relación de pareja real, en la cual tienen que abrirse emocionalmente a otra persona.
El segundo paso consiste en sentirte bien contigo mismo/a. Si no te sientes a gusto contigo, si no te amas lo suficiente, entonces no estás preparado/a para comenzar una relación de pareja saludable. No olvides que los conflictos internos son la causa más común de los problemas de pareja.
También es conveniente reflexionar sobre los ideales que has creado. ¿Estás enamorado/a de una persona real o de una imagen idílica? ¿Hasta qué punto conoces a esa persona? ¿Conoces sus defectos y manías? Es probable que te asombre descubrir que en realidad conoces muy poco de esa persona y que estás enamorado/a del ideal que has creado en tu mente.
Por último, el tercer paso es abrirte a nuevas experiencias. No se trata de que apliques el proverbio “un clavo saca al otro”, pero debes ser consciente de que cuando estás obsesionado/a con un amor, no logras ver lo que ocurre a tu alrededor, te cierras a los demás y te impides vivir. Obsesionarse no es estar enamorado, aunque así lo creas. Quizás la persona que te hará feliz se encuentra justo delante de tus narices y no puedes verla porque estás mirando en la dirección equivocada.
¿Y tú? ¿Has vivido alguna vez algún amor imposible? ¿Estás viviendo ahora una relación imposible? Si quieres dejar de obsesionarte por una persona o sientes que no puedes olvidar a alguien que no te hace feliz en El Prado Psicólogos podemos ayudarte.

Conclusión
Deja de sentirte miserable y desdichado, es hora de olvidar a tu pareja y buscar algo nuevo en este mundo tan grande.
Con el libro 7 Pasos para Olvidar un Amor de la versión completa esto es posible y seguro, para descargar gratis la versión Demo o la versión completa, haz clic en el siguiente enlace. 

sábado, 21 de noviembre de 2015

11 Consejos para enamorar a alguien con baja autoestima

11 consejos para enamorar a alguien con baja autoestima

11 Consejos para enamorar a alguien con baja autoestima

Antes de pensar que este artículo lo escribí en un momento de frustración, créeme que lo hice con la intención de hacerte reflexionar. Si te sientes identificado con la mayoría de estos 11 consejos para enamorar a alguien con baja autoestima, en realidad, tú tienes mucho trabajo personal por hacer.
Además el contenido de aquí no solamente gira en torno a la baja autoestima, sino también a la poca confianza en uno mismo, a problemas no resueltos con el pasado, a malas interpretaciones basadas en carencias afectivas; en fin, tal como en muchas ocasiones dije: Muchos de los problemas de amor se da por cosas totalmente ajenas al amor. Y ahora espero que lo comprendas mucho mejor.
Advertencia: Este artículo es fuerte y puede hacer sentir incómoda a ciertas personas. Ya he visto la reacción de quienes lo leyeron ante mis ojos; pero también te dará un mayor entendimiento de tu realidad. Léelo hasta el final para encontrarle sentido al artículo. 

martes, 17 de noviembre de 2015

Cómo Recuperar Tus Ganas De Vivir Tras Una Ruptura Amorosa

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Cómo Recuperar Tus Ganas De Vivir Tras Una Ruptura Amorosa

Muy probablemente te encuentres en una situación como ésta: Cada vez que estás en alguna reunión familiar, ríes a carcajadas de algunos chistes que hacen tus padres o tus primos pero interiormente hay un vacío, un hueco que te impide disfrutar el momento; cada vez que estás en una fiesta con tus amigos, puedes mover el cuerpo al ritmo de la canción pero tu mente anda recordando todo lo que viviste con tu ex. Puedes estar haciendo el deporte que tanto te gusta pero no haces más que pensar en que te dejaron. En cuerpo estás allí, pero en mente en otro lado muy lejano.
Todos los días te levantas sin ningún tipo de motivación, de hecho te sientes físicamente decaído, pues se fue la persona que te daba esas ganas, la persona que llenaba de alegría a tus días. Ahora la rutina del día a día se hace muy pesada y hasta el trabajo más sencillo para ti es una tortura, quisieras poder estar en casa todo el día llorando o tener otra forma ingeniosa de recuperar a quien una vez estuvo contigo a pesar de que sabes perfectamente de que ya no hay nada por hacer porque o bien está con una nueva pareja, o bien firmó todos los papeles del divorcio. Te sientes devastado. Ya nada te mueve, nada te sacude. Quisieras poder enamorarte de alguien para que te haga sentir lo mismo de antes como cuando recién te enamoraste de tu ex, pero interiormente sabes que esa no es la solución.
En más de una ocasión me he encontrado con alguna persona que quiere saber como recuperar las ganas de vivir tras una ruptura amorosa. Una lectora me lo describía de esta manera: “Cuando me levantaba a trabajar ya ni me preocupaba en maquillarme o peinarme. Me daba igual que la gente me viera descuidada pues ya se había ido la única persona por quien lo hacía“. Un lector me lo describió a su manera: “No me encuentro. Simplemente no no me halló a mí mismo“.
Sean cuales sean tus palabras para describir esta situación, sabemos perfectamente lo que estás afrontando en este momento. Estás en el punto medio de dejar de imaginar una vida al lado de esa persona o aceptar que ya se fue para no regresar. No quieres dejar atrás lo que viviste pero sabes que debes continuar. Justo en ese preciso momento te encuentras. También pueden haber personas, en un caso más extremo, que ya les da igual estar vivos o muertos. De todo corazón, espero que este artículo te ayude a encontrar una luz que debes seguir a pesar de estar con el corazón hasta por los suelos.

Comprender Que Nadie Te Arrebató Las Ganas De Vivir 

A menudo solemos echar la culpa a la ex-pareja, que si él o ella no se hubiera ido no habría causado nuestra incesante desdicha e infelicidad. Creemos que si estuviese con nosotros seguiríamos siendo felices, a gusto, motivados, tan bien como siempre.
Es normal que toda ruptura amorosa, todo fin de algún lindo ciclo importante de tu vida pueda ponerte triste, pero si esto te causa depresión y tus pensamientos negativos disminuyen enormemente tu productividad, tu concentración y tus ganas de vivir, debes comprender que, en realidad, nadie te quitó las ganas de vivir, sino que no la tenías antes de entrar a esa relación.
Esta dura verdad puede que duela más que el hecho de que te hayan terminado pero tienes que verlo tal cual. De hecho, muchas veces cuando alguien entra a una relación y recién empieza a sentirse feliz, es porque previamente a ella no lo era, no vivía, no tenía ningún motivo para vivir. La pareja que llegó a tu vida tan solo tapó, por un lapso de tiempo, la infelicidad que ya llevabas dentro.
La enorme tristeza que estás afrontando ahora no es más que esa infelicidad que se ha ido acumulando en lo más profundo de ti. Tu ex solo te ha hecho volver al punto de partida. Punto de partida que forzosamente tienes que batallar para recuperar tus ganas de vivir.

Encuentra Un Propósito De Vida Que Te Acompañe por SIEMPRE

Es fácil caer en la idea de que una pareja puede ser el “motivo” de nuestra existencia, es fácil cuando previamente no nos hemos planteado nuestro verdadero sentido, por ende tampoco sabemos a dónde vamos y así esperamos que alguien sea ese guía.
Cuando uno anda “perdido” en la vida, suele aferrarse lo más pronto posible hacia cualquier fuente de felicidad externa. Si consigue retenerlo por un tiempo se va a sentir muy bien mientras dure… Hasta que, en medio de la rutina, la infelicidad interior se manifieste (en forma de celos, excesivo miedo a perder al ser amado, intentos de controlar agobiando a la pareja, etc.) y deteriore la relación silenciosamente. Esto provoca que se vaya tu gran amor y te quedes tal como estabas.
Ahora que te encuentras solo(a), utiliza sabiamente este tiempo para encontrar tu propósito de vida.
En mi libro “Cómo Prevenir el Mal de Amores” he escrito todo un capítulo sobre este tema pero si pudiera darte un resumen sobre cómo encontrarlo, deberías despejarte temporalmente de aquello que siempre has vivido. Haz lo posible para desconectarte de la vida que llevas haciendo hasta ahora. Un pequeño paseo a un parque en el que nunca has estado, un pequeño viaje de fin de semana a las afueras de tu ciudad para reflexionar. Muchas veces hay personas que andan perdidas toda la vida y creen erróneamente que una nueva pareja puede suplantar el vacío que dejó la anterior. Si no encuentras tu propósito de vida es muy probable que caigas otra vez en este mismo error.
Recuerda: Todos tenemos un motivo más allá de nosotros mismos por la cual vale la pena vivir. Por lo general el propósito de vida se relaciona con el servicio a las demás personas, algo que aporte y que, por consiguiente, también te beneficie emocionalmente a ti. Cuando haces el bien a las demás personas por algún talento o algún don hacia algún trabajo en particular, la vida tiene una curiosa manera de compensarte: Cada día te levantas más emocionado que ayer por realizar esos sueños. Además, la gente te quiere más. Eres una gran persona. Te quieres por lo que eres y esto es una fuente de placer que puede aliviar cualquier tipo de pena provocada por una ruptura.
También puede ayudarte el ser creativo y explotar el potencial que llevas dentro pero que aún no descubres. Cuando te sientes útil, productivo e importante sientes que tu existencia tiene un fin que vale la pena alcanzar. El mero hecho de crear algo te da el poder de vivir en la burbuja de tu propia realidad. Te sumerges en tu taller con tu creación más bella, noche tras noche te tomas un café caliente y te inspiras en escribir los versos más profundos de tu primer libro, constantemente planeas tu gran y primer viaje como mochilero(a), estás alerta para aprovechar la oportunidad de emprender el nuevo negocio que podría generarte jugosas ganancias, das lo mejor de ti en la investigación del reportaje que te consagrará como periodista serio, estás por inaugurar una nueva sucursal de tu restaurante pero también tienes en mente hacer una franquicia, etc. Estás viviendo otra realidad y dejas de ser aquella persona que sufría por su ex, aquella persona que no sabía como recuperar sus ganas de vivir.
De hecho, si crees que la edad es un obstáculo, debes ser consciente de que es una simple excusa. ¿Crees que “desperdiciaste” tus veintenas y por esa razón no encuentras qué hacer con tu vida si tienes 30, 40 ó 50 años? ¡Te recomiendo que mires esta grandiosa imagen que encontré en internet hace poco!
recuperar ganas de vivir perdido en la vida ruptura amorosa
La mejor (y posiblemente la única) manera de recuperar tus ganas de vivir tras una ruptura amorosa es encontrar algo que te ilusione y dependa exclusivamente de ti realizarlo. Puede que a la primera no te resulte, pero las ganas de llegar a la meta será tan poderosas que ignorarás rápidamente el fracaso. Esto mantendrá tu mente sumamente ocupada en lo que está por venir y ya no estás recordando el desamor que tuviste con tu ex. Tu presente y futuro son mucho más emocionantes que tu pasado.
El dolor es temporal y se irá solo si estás decidido a dar lo mejor de ti. Si esperas que milagrosamente este dolor pase, tal vez demore más tiempo de lo esperado por tal motivo para recuperar esas ganas de vivir, tienes que ponerle empeño y aferrarte a una roca sólida que no te dejará caer cuando te sientas mal. Una ayuda extra que te vendría muy bien es en mi libro 7 Pasos para Olvidar un Amor“. En esta guía encontrarás un método paso a paso para que vayas eliminando cada una de las emociones negativas que bloquean tu recuperación. Si deseas obtener más información al respecto, HAZ CLICK AQUÍ PARA MÁS INFO.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Guía avanzada para quitarse la venda de los ojos

guia avanzada para quitarte la venda de los ojos

Guía avanzada para quitarse la venda de los ojos

Ok, ya conoces la realidad… pero eres de los que necesitan una guía avanzada quitarse la venda de los ojos.
No quieres aceptarlo.
Todo el mundo lo sabe y te lo dice: te pusieron los cuernos, no te conviene o simplemente te está utilizando.
La verdad es tan evidente; pero, aunque no te queda otra que abrir los ojos, no logras conseguirlo. O es que tal vez has pasado tanto tiempo con la venda en los ojos que ya se te hizo una mala costumbre llevarla puesta.
Sea cual sea tu situación, necesitas urgentemente ver la realidad por más doloroso que sea. Por tu bien, por tu salud emocional y mental.

Comprende que el dolor es necesario

Tu umbral de dolor es tan bajo que en estos momentos haces cualquier cosa con tal de no sentirlo: engañarte a ti mismo(a). Exiges que tu pareja (o tu ya ex) te diga las cosas con sinceridad cuando tú en todo momento, en tu diálogo interno, estás dirigiéndote con mentiras.
Una vez escuché una frase que me encantó. Y no tuve que añadirle más: “No hay mayor infidelidad que el auto-engaño“.
Sí, en estos momentos te han engañado y no lo quieres reconocer; pero esa mentira exterior no es más que una consecuencia de todas las mentiras que te has dicho con respecto a esa persona a quien dices llamar pareja. Era evidente que un día te iba a fallar pero siempre querías pensar que tú lo ibas a cambiar (gran mentira que dio inicio a esa relación).
Pero debes comprender que, aunque no parezcan, todas esa mentiras no hacen más que protegerte. ¿Protegerte de qué? En un principio quizás del dolor de la soledad; una vez que ya estás “felizmente” emparejado, la función de esas mentiras es protegerte del dolor del abandono o de la devastadora decepción… Y es por eso que ya estando en esa relación hacías de todo para que esa persona no se fuera de tu vida: porque la soledad y el dolor en sí ya eran más que motivo suficiente para aferrarte a alguien por más que inicialmente parecía erradicar aquello que igual iba a llegar.

Siempre hay más ventajas en aceptar la realidad que en hacerte el idiota

Si eres de los que no logran quitarse la venda de los ojos estás en una seria desventaja estando evadiendo la realidad. Para empezar, demoras más tiempo en recuperarte. Si no emprendes el camino de la aceptación, por cada vez que lo estés evadiendo, curiosamente estarás más cerca del dolor y acrecentándolo.
Además de que para el mundo entero seas idiota al estar negándote lo evidente podríamos decir que estás ante una gran desventaja en el mercado amoroso. Cuando llegue la persona que realmente es para ti no estarás preparado(a) para recibirlo(a), tus condiciones no serán las óptimas, se te irá de como agua en las manos y cuando te sientas aún mucho más solo(a) que nunca, ¿a quién recurrirás nuevamente ahora en tu desesperación? ¡Ajá! ¡Acertaste! A nadie más y a nadie menos que a ese ex que suele decirte palabras bonitas pero llenas de mentira y promesas insostenibles que se esfuman con el pasar de los días…
O quizás tu ex sí que es una excelente persona, un amor que siempre veló por tu bienestar (y nunca te fue infiel); sin embargo, es muy bien sabido que él o ella ya no te ama, su amor por ti murió y le llegó hasta el tuétano, por ello por más esfuerzo consciente que haga para que renazca su amor por ti será prácticamente imposible. Sólo te quiere ya como una amistad; pero tú prefieres engañarte que eso puede ayudarte a reconquistarlo(a) en el futuro.
Tú sigues guardando esperanzas; pero cuando sabes que tu ex está disfrutando mucho saliendo con otras personas (porque alguien te lo contó o porque stalkeabas sus redes sociales con cuentas falsas) te sientes ridículamente traicionado, como si tu ex no tuviera el derecho de rehacer su vida. O sea, a parte de engañarte, tu egoísmo no te permite pensar que esa persona ha de vivir y disfrutar sin ti. (Ojo: que seas un stalker es una reacción de tu mente inconsciente que quiere ver la realidad para librarse de una vez: si lo ves y aun así tu mundo se te viene abajo cuando sabes que tu ex está disfrutando sin ti, no necesariamente significa que aún ames a esa persona, sino que aún sigues en la espiral del auto-engaño).
Y, no me malinterpretes con que ahora debes ser imperturbable: ¡Caray! ¡Claro que duele saberlo!
Y más si tú eras de esas personas que absorbía ávidamente, como esponja, los cumplidos y las lindas palabras que te dirigía a ti, como cuando te decía que eras la única o que como tú no había nadie (mentira decidiste creer, por cierto)… No obstante, si desde un principio hubieras practicado la sinceridad, no te habrías comido todos esos halagos de forma tan necesitada, sino como muestras de cariño que tu ex hacía para que la relación tuviera siempre la llama prendida: lo verías como parte del juego de la relación, algo importante pero no tan indispensable porque la relación más que de palabras bonitas, también se alimenta de actitudes como la responsabilidad, la sinceridad y sobre todo el compromiso… Dejarías de percibir las palabras ya no como el principal capital o la única condición para que tú siguieras con él o con ella, exigirías más hechos que palabras. Porque no hay nada más sincero que un gesto o una acción en concreto. Y si a ello le sumamos una buena cantidad de lindas palabras que sean bienvenidas.

Deséale todo lo mejor a tu ex sin ti

Ya vimos lo ridículo que es pensar que tu ex no puede rehacer su vida. Lo hará, y podrá inclusive vivir mucho mejor sin ti… Otro golpe más para tu ego…
Pero igualmente tú también, mi querido(a) lector(a), surgirás de las cenizas sin esa persona; y antes de que eso suceda asegúrate de desearle todo lo mejor.
Para que logres quitarse la venda de los ojos la premisa mental a dirigirle a tu ex sería: “Haz de tu vida tan estimulante e interesante como la mía“. Porque así tú también tienes el deber de hacer algo de trabajo por ti y no seguir hundiendo tu trasero en el sofá mientras te pones a llorar. Al principio se vale hacerlo y mucho (llorar y todo el el proceso catártico); pero debes tener un tiempo límite para esas lágrimas y luego seguir con tu vida.
Claro, es más fácil permanecer en la miseria que trabajar por una vida mucho más gratificante. Es más fácil resignarte al sufrimiento y seguir odiándolo(a) porque no respetó su promesa de “quererte por siempre” que trabajar en el perdón y hacer todo lo posible para que su paso en tu vida haya significado algo positivo. Es más fácil desearle que le vaya mal en sus relaciones y esperar que no encuentre a nadie como tú que afrontar el reto de desearle lo mejor, a pesar de todo, a pesar de que él o ella solo haya dejado tu vida peor de como te encontró… Pero todo este esfuerzo extra, aun cuando demore más tiempo, siempre habrá valido la pena.
Pero, ¿por qué hago hincapié en que desearle lo mejor si quizás no se lo merece?
Porque al hacerlo te desprendes del resultado. Te liberas del estar pendiente: ¿Será que me olvidó, será que no? ¿Será que ya consiguió nueva pareja, será que no? Ya sabes, cosas que terminando angustiándote por no tener una respuesta concreta…
En cambio, cuando le deseas mucho más que excelentes noches buenas (#YaSabesAQueMeRefiero), ya das por sentado que le irá bien laboralmente y sentimentalmente. Y tu mente se queda tranquila con el resultado porque ya asume que eso sucederá y que esa es la realidad. No hay que frustrarse por estar pensando en otras alternativas. Y así a uno se le facilita un poco más quitarse la venda de los ojos.
¿Que es difícil porque a tu ego le cuesta creer eso? Claro que sí. Pero minimiza el ego que no lo necesitas. Lo que tú necesitas es un poco más de amor propio; ¿y alguien que se quiere a sí mismo se permitiría conservar algo tan nocivo como el ego inflado? Bájale un poco de su nube: Nunca fuiste tan indispensable en la vida de la otra persona; es jodido pensar así cuando te han terminado; pero con el tiempo es un alivio porque también te desprendes de la responsabilidad que tienes sobre la vida de una futura pareja. Y viceversa.
¿Alguien que se quiere con toda su alma se permitiría tener la venda en los ojos todo el tiempo para seguir andando en este mundo tan caótico y, también, cruel? Por ponerte un ejemplo pequeño y fácil de reconocer: a esa mascota que tanto quieres, cuando lo sacas a la calle, lo llevas con una correa para que vea el mundo tal y como es, a pesar de que a veces quiera ladrar al ver algo que no le gusta; pero siempre bajo tu guía y supervisión para que sepa hacia dónde caminar y aunque quiera irse mucho más allá, tú tienes la seguridad de que no se vaya a perder o de que no le atropelle ningún auto… ¿O es que acaso le pones venda en los ojos? Tal vez deje de ver cosas que no le gusten; pero se perdería definitivamente o le pasaría algo malo…
Es un ejemplo un poco ridículo pero muy ilustrativo de que si amas algo o a alguien tú haces lo posible para que mantenga siempre los ojos bien abiertos. Pero bajo tu supervisión; tampoco es que te quites la venda y decidas verlo todo. La realidad hay que asimilarlo poco a poco: a medida que uno va creciendo y fortaleciéndose lo suficiente como para entenderlo.
Ponte correa y dirígete a ti mismo por el camino de la vida con pasos prudentes; pero no te vendes los ojos. Lo que tú necesitas es más realidad y más dirección y todo eso, evidentemente lo harás cuando te quieras más a ti mismo. Y hoy puedes empezar a demostrártelo viendo la realidad tal y como es, por tu bien. Porque eso es lo que necesitas más que nada en el mundo ahora mismo.
Mi libro 7 Pasos para Olvidar un Amor te ayudará con tu proceso de recuperación. A través de sus más de 60 ejercicios encontrarás una guía que te acompañará en cada momento de afrontar tu ruptura o decepción amorosa. CLICK AQUÍ PARA MÁS DETALLES DEL EBOOK. 

martes, 10 de noviembre de 2015

4 pasos definitivos para eliminar la esperanza en un mal amor

como eliminar la esperanza en un amor dañino

Los 4 pasos definitivos para eliminar la esperanza en un mal amor

¿Llevas mucho tiempo esperando que tu ex, quien fue un patán o una mujer que se aprovechó vilmente de ti, cambie y vuelva arrepentido(a) a tus brazos? Posiblemente sabes que pensar así es ilógico y que nunca sucederá; sin embargo, no nos podemos engañar: Sigues con la esperanza y tienes miedo a que persista dentro de ti por si tu ex decide jugar contigo y no sepas qué hacer para decirle que no.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Factor influye en que un hombre sea fiel

hombre fiel 2

¿Qué factor influye en que un hombre sea fiel?

Cuando hice mi viaje a Colombia, por segunda vez, estuve en la famosa ciudad de Barranquilla justamente en época de carnavales. Yo estaba con una pareja de argentinos quienes eran mis amigos y pude disfrutar esos días gracias a ellos porque logré hospedarme en el mismo apartamento que ellos y sus demás amigos. Además como ellos ya conocían a la gente local y me resultó mucho más fácil entablar conversaciones con los “costeños”. En una de esas ocasiones me topé con un joven de aproximadamente 30 años. Le dije que yo era escritor, que viajaba justamente para tener “mayor inspiración” y bla, bla, bla… (En realidad viajo porque me aburre estar en un solo lugar mucho tiempo). Me preguntó sobre qué escribía y le dije que sobre la “tusa” (término con el que se conoce al mal de amores en Colombia).
Entonces él, con varias botellas de cerveza en el cuerpo, me empezó a acechar con una pregunta muy particular: “A ver, ya que tú eres el experto en estos temas… Respóndeme a esta pregunta que siempre me lo he hecho pero no he encontrado respuesta: ¿Por qué un hombre a pesar de amar a su mujer va en busca de otras? Yo sé que la amo; sin embargo, ella no es suficiente para mí. Siempre que encuentro a otra mujer disponible, yo aprovecho sin dudar; pero como comprenderás: Yo sí amo a mi novia. Sin ella yo no sé qué haría…”.
Lo pensé un momento y, mientras fruncía los labios y contraría y agudizaba mi mirada como intentando capturar la respuesta en el espacio que teníamos él y yo en medio de la calle, exclamé: “No se trata de amor. Se trata de principios. El amor no es suficiente para serle fiel a alguien”.
“Pero eso no responde a mi pregunta. Yo quiero saber por qué uno amando de verdad a alguien le es infiel. Se supone que si realmente la amaras, le debes ser fiel a pesar de todo”.
En ese momento me di cuenta que él era ese tipo de personas que cuando se ponen ebrios te empiezan a caer verdaderamente mal. Entonces volví al tema intentando que, al menos, algo de mis palabras se le quedaran para que las meditara al día siguiente:
“Te lo repito una vez más: No se trata de amor. Si tú no tienes como principio ser leal a tu pareja, no importa cuánto ames, si tienes poco auto-control, si no mides las consecuencias a largo plazo o si simplemente no te pones en el lugar de ella al enterarse de la situación, siempre le serás infiel”.
Él insistía en que yo no respondía a su pregunta. Seguramente el alcohol en sus arterias le impedía razonar con claridad o, quizá, él esperaba una respuesta más trascendental y profunda, como si se tratara de un descubrimiento importante… Poco después la pareja de argentinos y sus demás amigos se iban para otro lado. Yo tenía que irme con ellos aliviado para no tener que lidiar más con ese joven; pero deseando de todo corazón que en algún momento se dé cuenta de que tenía que concentrarse en el auto-control y en la lealtad, más que en el amor. Porque más amor no era lo que necesitaba porque eso era lo que ya más le sobraba.
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Ya era la cuarta vez que estaba de visita en la ciudad de Medellín (de ese segundo viaje a Colombia) y estaba con un amigo costeño en el patio de comidas de un centro comercial que me iba a presentar a un amigo que le iba muy bien económicamente porque se dedicaba al negocio multi-nivel y tenía una amplia red de personas bajo su nombre. Ambos sabíamos que no nos interesaba pertenecer a su red de mercadeo, sino nutrirnos de su forma de pensar, contagiarnos de su espíritu emprendedor y negociador…
Era un dominicano de aproximadamente 35 años que ya estaba radicando en Medellín varios años atrás y, al enterarse que yo era escritor de rupturas amorosas (“tusa”); me dijo: “Para mí el amor es una farsa. No existe. Además, dime tú: ¿Si la gente dejara de creer en el amor, tú seguirías vendiendo tus libros sobre ese tema? La verdad que no…”.
Su sinceridad no me incomodó. Yo simplemente asentía con la cabeza. En varias ocasiones había escuchado un comentario similar, ya estaba acostumbrado a eso; además mis libros no se tratan de “creer en el amor” sino de eliminar el dolor que deja una ruptura amorosa y se notaba que él no lo decía con mal genio, sólo quería darme a entender su punto de vista de las relaciones.
Prosiguió casi inmediatamente: “Pero, ¿sabes una cosa? La fidelidad se reduce a algo tan sencillo como el ser transparente con la pareja… Yo sé que mi mujer, al momento de casarse conmigo, es para mí la mejor de todas. Pero al cabo de un tiempo, sales a la calle, y más en una ciudad como ésta, y te das cuenta de que estabas equivocado. Todas las demás te parecen lindas menos ella; pero, ¿sabes qué? Eso no significa que vaya por las demás. Yo ya acepté que siempre habrá alguien que me parezca mejor que mi mujer. Siempre. Sin embargo, ella se casó conmigo y yo con ella. Ambos hemos hecho un acuerdo de fidelidad y eso es más que suficiente para mantener mi palabra con ella”.
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Curiosamente en el primer caso el tipo creía en el amor, pero no en la fidelidad. En el segundo caso, otro tipo no creía en el amor pero se esmeraba en ser fiel como un compromiso de todos los días por la sencilla razón de que sabía respetar a su pareja. Irónico, ¿verdad?
El primero entabló una relación esperando que esa mujer satisficiera todas sus necesidades (lo cual es algo humanamente imposible o, quizá, sí; pero por un corto periodo de tiempo en la etapa del enamoramiento), también idealizaba el amor como algo sumamente poderoso que podía con todo; el segundo veía las relaciones desde un punto de vista más pragmático, estaba con su esposa no por la idea romántica de la pareja con quien estuviera hasta el fin de sus días (el amor ideal) sino con la idea de formar una familia. Le movía una razón biológica y un principio fuertemente arraigado y esa familia sólo funcionaría si él era sincero y fiel en todo momento. Él sí tenía muy claro el ser precavido, el auto-control y el respeto en todo momento. Algo que el primero, quizá por su estado de ebriedad, no lograba captar o simplemente no le convenía pensar de ese modo.
Espero que este artículo te haya hecho reflexionar sobre la fidelidad. Este es de esos artículos que tampoco menciono algún consejo en específico, lo cual tampoco me preocupa porque considero que mejor que consejos son las reflexiones, aquellas que te dejan pensando un buen rato y espero que estas palabras hayan cumplido con su función. Por tanto la pregunta final sería: ¿Preferirías a alguien cariñoso y cursi que cree en el amor pero que finalmente no resulta ser fiel o alguien más razonable, más directo, quizá un poco tosco por su sinceridad pero fiel por sobre todas las cosas? 
Recuerda que si deseas superar una ruptura debido a una persona que fue infiel contigo, te recomiendo mi libro “7 Pasos para Olvidar un Amor“. Este es un libro que te guiará en tu proceso de recuperación para aquellos momentos de mayor debilidad. HAZ CLICK AQUÍ PARA MÁS INFO. 

lunes, 26 de octubre de 2015

¿Te terminaron? Un motivo más para renovarse

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¿Te terminaron? Un motivo más para renovarse

A menudo hay personas que son las mismas de siempre. No se renuevan, no cambian, no se adaptan. No tienen prisa por nada. Pueden estar durante años con las mismas creencias, apenas varían la ropa de su closet, frecuentan el mismo círculo social de siempre y se aferran a la misma rutina laboral que les estresa, pero hasta cuando le terminan por lo aburrido o aburrida que es, recién se da cuenta de que tenía que haber hecho cambios en su vida para evitar que le dejaran.
Es cierto que pudiste prevenir este hecho, pero no podemos hacer nada para regresar en el tiempo. Por tanto tu principal trabajo a partir de ahora será utilizar el impulso que provoca la decepción amorosa para renovarte, para salir de tu zona de confort, para probar y vivir cosas que nunca antes te habías atrevido por estar en una “linda y monótona” relación.
A veces la vida te envía este tipo de experiencias un poco dolorosas para que reacciones, para que entiendas que debes mantenerte en constante movimiento. Es como si te dijese: “¡Cambia (para bien) y renuévate ya! ¡Porque de lo contrario las demás parejas también te terminarán por el mismo motivo!“. Lo que pasó ahora en tu relación, de todas maneras iba a tener que pasar en algún momento en el futuro. Solo era cuestión de tiempo hasta que estallase. No obstante, es un buen momento para hacer esos cambios que tanto necesitas.
Tienes a tu disposición muchas herramientas, libros, audios incluso personas que podrían ser un soporte en estos momentos difíciles. Así que en vez de ser una tragedia en tu vida, tómatelo como un reto y ese reto será que en menos de un año serás una persona totalmente renovada e irreconocible a comparación de cómo te dejó tu ex.
Lo importante es que ese año cambies más para ti que para impresionar a las demás personas (en especial a tu ex). Ese año debe ser el peor de tu vida y, a la vez, el mejor porque pudiste demostrarte a ti mismo que, a pesar de la dificultad del asunto, pudiste salir adelante.
Este año demuéstrate que las victorias llegan después de haber sudado durante mucho tiempo. Que las lágrimas se secan para que luego las sonrisas sean mucho más genuinas. Que el viaje que tanto temías realizar, ahora es posible porque ya no hay nada ni nadie quien te lo impide hacer. Es momento de que pienses más en ti y te despreocupes de lo que pudiste haber para mejorar la relación. A veces, simplemente lo que sucedió, sucedió. Lo pasado, pasado. Y lo que vendrá dependerá exclusivamente de ti. Si no haces nada al respecto y te quedas llorando por lo que pudiste haber hecho, luego también lamentarás haber llorado más de la cuenta y no haber actuado a tiempo.
La vida es un ciclo que pareciese nunca terminar. Todo lo que sucede ahora tiende a terminar ya sea bueno o malo. El invierno que vives en tu interior, quieras o no quieras, tendrá que terminar, solo no pongas resistencia. Deja que la tristeza salga como debe salir y que lo demás entre como debe de entrar.
Hay personas que les gusta hacerse mil veces la misma pregunta y si se la responde, suelen hacerse más preguntas que al final terminan hriéndoles más. Ten cuidado de preguntarte tanto “Por qué, POR QUÉ”… En vez de ello pregúntate algo como: “Qué puedo hacer ahora para mejorar mi autoestima”, “En qué manera puedo motivarme cada vez que me levante a trabajar”, “A quiénes debo acudir para un buen consejo y actuar para que este dolor se pase”, “Cómo hago para que la tentación de llamar a mi ex se vaya disminuyendo”. Estas preguntas son mucho más productivas que simplemente preguntarte: ¿Por qué?
RECUERDA que aun cuando te veas tentado(a) a echar la culpa a la otra persona de tu desdicha personal, sigue dependiendo exclusivamente de ti. Por más que llores diciendo que esa persona te hizo miles de promesas que no ha cumplido, sigue dependiendo de ti el tomar la decisión de salir adelante. Por más que hayas podido dejar a esa persona sabiendo que no te quería, sigue dependiendo de ti a partir de ahora cómo decidas afrontar este momento difícil.
Aun si este artículo fuese el mejor del mundo para ayudarte a superar lo de tu ex, puede no servir de nada si tú no te propones cambiar.
Si te han dejado, entonces cambia. Renuévate. Lo mejor que puedes hacer para vengarte de tu ex es que con el tiempo se dé cuenta de que perdió a alguien que valía la pena tener al lado. Y si en realidad fue una bendición que terminaras con tu ex porque la relación era una pesadilla, con el tiempo podrás disfrutar de una libertad que nunca antes podías gozar. Quizás ahora por alguna inexplicable razón tengas la ridícula necesidad de volver con quien no te conviene, pero en cuanto lo superas, en cuanto recobras el amor propio, en cuanto te mires al espejo y realmente te guste lo que estés viendo, naturalmente tendrás deseos de alejarte de lo que no te hace bien. No necesitarás técnicas ni soporte extra, simplemente te alejas de lo que no encaja, de lo que no da para más. Es una experiencia mágica por la que vale la pena trabajar día tras día.
Espero que esta reflexión te haya motivado a seguir con tu proceso de recuperación. Recuerda que para seguir trabajando en ti mismo(a), te recomiendo el libro “7 Pasos para Olvidar un Amor“. Aquí podrás encontrar una guía PASO a PASO que te ayudará a salir adelante tras una ruptura amorosa. Tu problema tiene solución. Y la única persona que te puede ayudar a mejorar tu situación eres tú mismo(a). Si dejas que el tiempo pase porque “sanará las heridas”, tal vez demore mucho más de lo que imaginas. Es mejor tomar acción y ser uno mismo el que cure las heridas. Seguramente se curarán mucho más pronto de lo que fue con otras personas. CLICK AQUÍ PARA MÁS INFO DEL LIBRO.