domingo, 7 de julio de 2013

Muchas veces es mejor cuando te decepcionan


¿Alguna vez te ha pasado que has estado en una relación un tanto “complicada” en la que tus amigos, familiares y personas que te tenían mucho aprecio te mencionaban que no te convenía estar con esa persona, que se estaba aprovechando de ti, que nunca iba a cambiar y tú, sin embargo, hacías caso omiso a lo que ellos te decían o, por un momento, los escuchabas, asentías con la cabeza, les decías “Sí, tienes razón… Ajá… Eso sí…” pero cuando dejabas de verlos y volvías a tu (ex) pareja era como si ellos nunca te hubiesen aconsejado?


Pues como que muchos de ellos ahora te dicen: “Te lo dije todo este tiempo y no hacías caso“, como que de algún modo TODOS ya sabían del futuro que te esperaba con el que ya es tu ex pero tú siempre andabas muy testarudo(a), no querías aceptar o creer que ellos tuviesen razón.

Ahora que tu ex pareja te ha decepcionado como que empiezas a tener un poco más de claridad, ahora entiendes que esa persona no era lo que tú pensabas que era, como que no era todo lo que decía ser, tal vez le perdonabas algunos defectos, algunas mentiras, pero ahora TODO ENCAJA! Ahora con todo lo que te ha decepcionado te has dado cuenta de muchas cosas que no querías ver cuando estabas completamente enamorado(a) de tu ex pareja, de quien no te convenía…
Este artículo tiene como objetivo dar una pequeña reflexión de cómo muchas veces las decepciones amorosas, las que en un principio son muy dolorosas y nos dan miedo afrontarlas, son en realidad un paso más para nuestra crecimiento personal. Muchas veces nos enseñan cosas que evitábamos aprenderlas cuando todo iba muy bonito.

A veces es una bendición perder a quien más querías

Últimamente que estoy viajando por distintas partes de México estoy conociendo a muchos de mis lectores que también me cuentan cuál fue su historia. Lo curioso de esas personas, la mayoría ya casi recuperadas, se dan cuenta de que “POR ALGUNA RAZÓN” tuvo que darse esa ruptura.

Un caso es el de una lectora que me comentaba que quería tener un bebé con su ex pareja. Ya tenía dos hijos un poco mayores de otro padre y ahora tenía el deseo de tener un tercero, pero el novio no quería por más que haya intentado utilizar las mejores técnicas de persuasión. Algo indicaba en su actitud que tal vez no quería comprometerse más de la cuenta.

Poco después “le pidió un tiempo” y resultó que en realidad era para darse el tiempo con la otra
Ella entendió que a veces es mejor que te decepcionen a tiempo en vez de que finjan quererte, en vez de que acepte darte lo que tanto quieres. Muchas veces detrás de esa ruptura amorosa se oculta una bendición que no verás hasta dentro de unos meses cuando muchas de las cosas que actualmente te parecen injustas, curiosamente habrán encajado como rompecabezas y te dirás a ti mismo(a): “Ahora entiendo… ¡Qué bueno que no haya seguido con mi ex!”…

Cuando al decepcionarte verdaderamente destruyeron tu vida

Este es el caso de personas que se quedaron bien asqueadas del amor y se han prometido nunca más volverse a enamorar para no volver a sufrir tanto como lo han hecho hace poco.

No te digo que tu actitud esté mal. De hecho, puede que sea la más natural, todos en algún momento de tristeza pensamos que no deberíamos enamorarnos, que tal vez las relaciones siempre traen problemas, etc… Hasta que te das cuenta de que el problema ERES TÚ.

Una vez otra lectora me preguntaba: ¿Por qué tenemos miedo a enamorarnos?

Pues para mí, la respuesta siempre es que en realidad NO tenemos miedo a enamorarnos, sino que tenemos miedo a no saber cómo enfrentar el posible caso de que nos decepcionen o nos rompan el corazón. Muchas veces tenemos tanto miedo a lo que vendría en el final de una relación que ya ni ganas tenemos de empezarla…

El problema, como bien te has dado cuenta, no es de la otra persona o del sexo opuesto en general, sino de la falta de confianza en uno mismo para afrontar ciertos golpes de la vida.
No confiamos en el hecho de que podremos salir adelante a pesar de que la persona a quien tanto amamos, algún día deje de amarnos y vuelva a hacer su vida con otra y sea muy feliz sin ti…
Tenemos miedo a engancharnos en el pasado, a desear volver a vivir lo que una vez vivimos pero con la amargura de saber que ya no puedes volver a vivirlo… Y es así como yo te pregunto:

¿Qué pasaría si tú tuvieses la capacidad de regenerarte a ti mismo? ¿Qué pasaría si tuvieses la plena confianza de que podrás salir adelante de cualquier situación, no solo amorosa, sino de la vida en general? ¿Qué pasaría si supieras que si terminaras con el “amor de tu vida”, podrás hallar en no mucho tiempo a otra persona tan especial como con la que acabas de romper?

Como que allí el panorama cambia un poco. Las cosas pueden sobrellevarse un poco mejor de ese modo, ¿verdad?

Confía en tus capacidades, pero para ello tienes que ir cultivándolas y fortaleciéndolas. De nada sirve que después de una ruptura te quedes amargado y sigas maldiciendo a tu ex por haberte “destruido la vida”.

En realidad esa persona te está dando una valiosa enseñanza de vida pero tú, en estos momentos, no lo ves de ese modo. Lo verás cuando realmente hayas decidido aprender de tus experiencias más dolorosas.

¿Estarás dispuesto a aprender a realizarte como persona? ¿Afrontarás el reto de volverte cada vez mejor? ¿De salir adelante pese a las circunstancias? Si ya estás en ese camino, ¡bienvenido(a)!, no eres el único(a), hay mucha gente que ha escogido este arduo camino. Si aún no lo has decidido, te animo a que lo hagas, tal vez con el tiempo, te arrepientas de todo lo que estás perdiendo por no decidirte a hacerlo.




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1 comentario :

  1. Es muy cierto lo que publican en esta articulo, pero considero que lo que mas impacto causa en la vida de la persona que es abandonada son los recuerdos de todas las vivencias que compartiste con esa persona.

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