martes, 3 de noviembre de 2015

Carta a un ex amor que jamás leerá esto

carta a un ex amor

Carta a un ex amor que jamás leerá esto

Un tiempo atrás publiqué esta carta en mi página de Rolandox. Hoy facebook me recordó de su publicación y creí conveniente volver a hacerlo; con ciertos ajustes, con cierta mejora.
Y es que me gustaría que tú, mi querido lector(a), también te des con la tarea de escribir una carta similar, con el deseo de tenerlo para ti, para sanar, para hacerte más fuerte y crear un compromiso mucho más duradero con tu proceso de recuperación.
“Hola, amor:
Hace mucho que no sé de ti. Han habido días que quería saber a qué te dedicas, dónde vives y si sigues con el mismo novio. Pero yo desaparecí de tu vida y tú de la mía.
Te confieso que han habido días que tuve unas tremendas ganas de agradecerte por lo que me has enseñado ya que fue por ti que me inspiré en ayudar a otras personas que pasaron por lo mismo que yo. Si supieras que después del dolor me armé de valor, que después de lo nuestro decidí perseguir mis sueños y que ya logré gran parte de ellos. Si supieras cómo ha cambiado el tipo soñador y un poco cursi que conociste en ese tiempo seguramente estarías muy orgullosa de él.
Sé que no fue tu intención lastimarme, no tienes nada de qué disculparte. Yo reconozco que no todos coincidimos en este juego llamado amor.
Un tiempo atrás te perdí del mapa; te mandé un mensaje a tu correo electrónico: nunca contestaste (seguro ya utilizas otro). También busqué tu Facebook (el mismo que eliminé de mis contactos porque en ese tiempo me frustraba verte con tu novio en fotos), pero tu cuenta ya no existe. Tal vez tienes otro. Y ni qué decir de los amigos en común ya que no los teníamos (y los pocos que habían no me dan razón de ti: uno me confirmó que, efectivamente, ya no tenías la anterior cuenta en facebook). Era como si la tierra te hubiese tragado. Pero unos meses después te hallé y vi que seguías con el mismo novio que apareció después de mí… Vi la imagen y me alegré el saber que ya no duele: ya no causa incomodidad ni mucho menos le hiere a mi ego tu bienestar sin mí.
Sé que si hubiéramos estado juntos, no estaría donde estoy ahora. Por ello pienso que lo que nos sucedió era lo mejor para ambos. Para ti que encontraste a alguien con quien compartir gratos momentos; para quien a quien me diste la oportunidad de atreverme a luchar por mis sueños…
No creo en el destino pero sé que las casualidades se dan cuando uno realmente lo desea y sé que algún día te veré caminando por alguna calle de la ciudad. Ya me he imaginado esa situación varias veces y a pesar de que estés feliz al lado de tu pareja, o no, iré tras de ti para saludarte con una tremenda sonrisa y un fuerte abrazo.
Tal vez confundas mi gratitud con el deseo de volver contigo. ¡Da igual! Sé que con el tiempo comprenderás que me hizo feliz tan solo de saber que estás bien; que hay tantas cosas por las cuales agradecerte y hacerte saber que fuiste una fuente de inspiración para entender que mi felicidad siempre había dependido de mí y de nadie más. Tú fuiste y siempre serás el medio más precioso y fortalecedor por el cual llegué a comprender ello”.