domingo, 15 de junio de 2014

Si quieres superarlo, hazte respetar!

A veces, siento que está en mi obligación ser un poco mano dura al momento de hablar con alguien que está afrontando un mal momento. En este caso lo haré de forma escrita pero espero que el mensaje también llegue verdaderamente hasta lo más profundo de tu corazón y te permita entrar en un momento de reflexión.

Ésto es una realidad que siempre he visto y que no te lo voy a ocultar. No es nada de otro mundo y seguramente tú lo has afrontado. Y me refiero al hecho de que sabes que no te hace ningún bien regresar con tu EX pero, al poco tiempo cambias de opinión. El tiempo y la distancia, en vez de hacerte olvidar, lo único que hacen es hacerte entrar en la nostalgia amorosa, haciéndote creer que esa persona ha cambiado, alimentando tus esperanzas y el deseo de una reconciliación.


No te lo voy a negar: Tengo lectores que leen mis libros y llevan a cabo los pasos que doy allí para superar una ruptura, siguen los consejos y, al cabo de poco tiempo respiran más libertad, ya no están pensando demasiado en sus ex’s; pero otra realidad es de aquellas personas que aún con todo eso, su frágil memoria les hace olvidar lo que ellos una vez se prometieron a sí mismos: alejarse de esa persona que les hace tanto daño y empezar de nuevo.

Seguramente pensarás que ésto de aquí lo digo con un poco de decepción, pero es al contrario, te lo digo con bastante comprensión porque yo también viví esa etapa en la que pensaba que, gracias a “esas experiencias negativas”, ahora las cosas irían mejor, que una reconciliación sería lo mejor, etc… Sin embargo, es necesario tener ciertos baldazos de agua fría para que verdaderamente aprendamos la lección.

Y es por eso que mi mensaje esta vez será bien simple, y lo hago así de simple para que se te quede grabado en tu memoria durante toda la semana y las demás que vienen:

¡Hazte respetar, joder!

Perdona si mi mensaje es un poco ofensivo en tu país, pero tómalo con mucha calma. Confía en mí, lo hago por tu bien.
Y es que muchas veces me he dado cuenta de que sucede lo siguiente:

Primero: Terminas con tu pareja (o te terminan). Recibes un shock emocional (o quizás sabías que sucedería pero no estabas preparado para afrontarlo).

Segundo: Te das cuenta  (o por medio de personas cercanas a ti) que esa persona no te hacía bien. En vez de vivir el amor, vivías un apego que conducía al sufrimiento, así que decides olvidarlo(a) definitivamente y salir adelante a como dé lugar.

Tercero: Pasa el tiempo y, sin querer queriendo, te encuentras hablando con tu ex (ya sea porque ha insistido bastante en las llamadas de reconciliación o quizás porque os habéis encontrado por casualidad en algún lugar). En menos de lo que piensas estás cayendo en sus brazos otra vez.

El problema surge luego de que tu ex ha conseguido lo que quiso. Probablemente consiguió una de estas 3 cosas:

a) Placer sexual
b) Ayuda económica
c) Otro fin egoísta

Una vez que ha conseguido cualquiera de estas tres cosas (quizás dos de ellas o quizás las 3), te das cuenta de que te ha usado. Te sientes como un muñeco de trapo. Tu autoestima decae hasta por los suelos. Te la han jugado en grande. Tus sentimientos se resienten muchísimo.

Nuevamente te entran los mismos sentimientos negativos que sentías cuando la relación había terminado. Nuevamente prometes olvidarte de tu ex para siempre y seguir con tu vida… Pero al cabo de poco tiempo esa persona te hace volver a caer en su telaraña.

¿Qué es lo que está pasando? ¿Es que acaso tu ex te está controlando como una marioneta? ¿O también tú estás permitiendo que juegue contigo?
Es más, puede que tu actitud alimenta sus ganas de aprovecharse de ti.
Sé que pensar ésto puede ser muy doloroso pero recuerda lo que te dije al principio del artículo: Sería un poco mano dura pero lo haría por tu bien.

Si no permites que se aprovechen de ti pues no lo harán

Esta regla es bastante sencilla pero es muy poderosa para alejar a aquellas personas que se quieren aprovechar de ti.

En el caso de las mujeres, cuando sus ex quieren aprovecharse de ellas mayormente lo hacen por placer sexual. Quizás ese ex ha tenido una mala semana, le ha ido mal con “la otra” o con “las otras” y sabe que tú eres un blanco fácil para satisfacer sus deseos. Así que te la juega.

Y si tú no te haces respetar entonces tu ex verá que no tienes buenas defensas y serás su víctima perfecta.

En el caso de los hombres mayormente se da cuando las mujeres se aprovechan de ellos económicamente. Utilizan su atractivo físico para hacerles caer en la trampa de que ellos van a revivir la pasión que hubo antes en la relación. Pero una vez que consiguen lo que ellas querían, se alejan.
A ambos bandos les afecta que jueguen de ese modo con sus sentimientos. Y es por eso que esta vez te digo que dejes de ser ese manso corderito porque allá afuera hay muchos leones, zorros, hienas esperando el momento indicado de ir y herirte sin remordimiento alguno.

¿Cómo saber si tienes la actitud de un manso corderito? Pues simple, nunca o muy raras veces haces respetar tus derechos como ser humano.
Eso se resume en una sola palabra: asertividad.

¡Hazte respetar, sé asertivo(a)!

Ante los hechos de la vida nosotros podemos adoptar estas tres actitudes:

La actitud pasiva: la actitud que se resigna ante los hechos de la vida tanto buenos como malos.

La actitud agresiva: la actitud que se rebela ante lo que no quiere pero muchas veces de manera grosera, sin respetar a los demás.

La actitud asertiva: esta actitud es una intermedia entre la pasiva y la agresiva. Cuando algo le incomoda o no quiere entonces hace lo posible para evitarlo, lo hace saber, etc.

Esta actitud es muy buena si quieres superar una ruptura. Hay muchas personas que toman la actitud pasiva, se dicen a sí mismos: “El tiempo curará mis heridas” y puede que nunca lo superen de verdad.

Mientras que los asertivos no esperan al tiempo, ellos se curan lo más antes posible. Piensan algo como “El tiempo nunca ha esperado por mí, ¿por qué yo tengo que hacerlo ahora?
Y, con respecto al tema del artículo, una persona asertiva siempre dirá “NO” a ese EX que le está intentando seducir nuevamente, se alejará definitivamente y hará su propio camino con total independencia.

No debe depender de nadie sino de su propia confianza y de su propio criterio para distinguir entre lo que le hace bien y lo que le hace mal.

Además los leones, los zorros y las hienas que andan sueltas prefieren ya no arriesgar con un asertivo; saben que es en vano perseguir a una presa tan difícil. Por eso mejor buscarán a otro(a) pasivo(a) que esté expuesto.

Está claro que la actitud asertiva no se la gana de un momento a otro pero cada día puedes hacer algo nuevo que refuerce esta nueva actitud.

Y hoy puedes empezar con la actitud asertiva que te ayudará a superarlo y es mediante mi libro “7 Pasos para Olvidar un Amor“.
Recuerda que este libro no es para llenarte la cabeza de información o para que leas palabras muy inspiradoras, este libro es para personas decididas a salir adelante y para aquellas que ya no quieren seguir sufriendo en vano por alguien que sólo se aprovecha de ellas.

En serio, si realmente estás decidido a poner gran parte de esfuerzo para salir adelante, entonces mi libro “7 Pasos para Olvidar un Amorserá tu perfecto complemento para esta decisión importante en tu vida.

Te estaré esperando en la siguiente página si has tomado la decisión de mejorar hoy mismo: CLICK AQUI PARA MAS DETALLES DEL LIBRO.

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